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Tabaco. El Enemigo Público Nº 1
TABACO: EL ENEMIGO PÚBLICO NÚMERO UNO
El consumo de tabaco está considerado actualmente como el mayor problema de salud en las sociedades occidentales: desde mediados de este Siglo hasta la actualidad ha causado más de 60 millones de muertes en todo el Mundo y en España fallecen cada año 40.000 fumadores activos y 5.000 pasivos (aquellos que reciben humo del ambiente sin ser fumadores). El tabaco produce más muertes que todas las drogas -incluido el alcohol- los accidentes de tráfico y los suicidios juntos. Si los hábitos actuales no cambian radicalmente, en los próximos 30 años 10 millones de personas morirán anualmente en todo el Mundo como consecuencia del tabaco.
De la combustión de un cigarrillo se desprenden 500 miligramos de humo que contiene más de 2.000 sustancias tóxicas, de las que destacan:
- NICOTINA: Es la responsable de la dependencia tabáquica y posee una gran capacidad de generar adicción. Desde los bronquios se difunde a la sangre y es distribuida por todo el organismo. Entre otros muchos efectos, produce: aumento de la frecuencia cardiaca y tensión arterial, temblores, convulsiones y alteración de los centros cerebrales que regulan el equilibrio. A los 30 minutos de terminar un cigarrillo, el fumador habitual experimenta la necesidad imperiosa de consumir otro. Es la primera manifestación del Síndrome de Abstinencia. No tardan en aparecer excitación, falta de concentración e intranquilidad, que sólo desaparecen si se enciende otro cigarrillo.
- ALQUITRAN: Es un fuerte irritante. Su acción principal consiste en deteriorar las células que recubren los bronquios, produciendo inflamación y secreción aumentada de moco, lo que se traduce por tos y expectoración frecuente (especialmente al levantarse por las mañanas): es la ?Bronquitis crónica?, que si se deja evolucionar puede llevar a importante dificultad respiratoria por reducción del calibre de los bronquios.
- MONÓXIDO DE CARBONO: Es un gas que afecta al cerebro, alterando la percepción y agilidad mental y provocando ralentización de las respuestas También tiene graves efectos sobre el aparato circulatorio, originando producción de placas de ateroma que obstruyen las arterias.
Fumadores pasivos: El humo ambiental, principalmente el que se desprende de la punta del cigarrillo, contiene gran cantidad de sustancias tóxicas que además no han sido filtradas por los pulmones del fumador ni por el filtro del cigarrillo. Alberga 70 veces más amoniaco, 4 veces más benceno y 3 veces más nicotina y afecta a las personas no fumadoras expuestas a ambientes contaminados por humo de tabaco. La expresión fumador pasivo surgió al detectarse una alta incidencia de cáncer de pulmón y enfermedades pulmonares en las esposas de grandes fumadores. Esto es especialmente importante con respecto a los niños. También el feto es una clara víctima del tabaco, tanto si la madre es fumadora activa como pasiva. Las consecuencias más frecuentes son malformaciones esqueléticas, menor peso y talla al nacer, alteraciones cardiacas y neurológicas.
De acuerdo con numerosas estadísticas, cada cigarrillo consumido acorta la vida del fumador en aproximadamente 8 minutos. Así, en 20 años de adicción un fumador de un paquete y medio diario disminuye su expectativa de vida en unos 5 años. Todos los expertos coinciden en que dejar de fumar es la medida preventiva más eficaz que un fumador puede realizar para preservar su salud.































