

En esta etapa se pueden exponer a numerosas situaciones de riesgo, y sabrán salir airosos de ellas si tienen argumentos sólidos.
Es bien conocido que las relaciones sexuales suelen comenzar en la adolescencia, y que el consumo de tabaco, alcohol y otras drogas raras veces se inicia como una actividad solitaria, sino en un entorno social.
Los adolescentes corren muchos riesgos con esperanzas de obtener la aprobación de sus padres.
La selección de alimentos que realizan algunas muchachas de forma escrupulosa es prueba de ello.
Sabemos del aumento de riesgo de lesiones accidentales, conductas sexuales de riesgo, etc..
Los adolescentes, pues precisan de una mayor atención sanitaria integral.