Dr.Fco.Javier Cortés Pérez-Cardiólogo
¿Es la muerte súbita la espada de Damocles del deportista habitual?
De Nigris (futbolista, 16 de noviembre de 2009), Francisco Rincón, Edgar Apraez, Daniel Langdon, Rick Brown y John Fenlon (Carrera y Maratón, octubre 2009), Marc Vivien Foe, Chaswe Nsofwa, John Jairo Nazareno (fútbol), Cedric Schlienger (voleibol), Jón Páll Sigmarsson (islandés, ganador del Hombre Más Fuerte Del Mundo en cuatro ocasiones), y los españoles Antonio Puerta y Daniel Jarque son sólo un ejemplo de deportistas, aparentemente sanos y entrenados que han muerto de forma súbita recientemente, sin que nada haya podido prevenir el fatal desenlace.
Ciertamente, los adolescentes y adultos jóvenes que realizan algún tipo de deporte competitivo tiene dos veces y medio más riesgo de morir repentinamente que la población general. En España no existen datos fiables, pero se estima que entre 30 y 40 deportistas fallecen cada año por esta causa.
Teniendo en cuenta que incluso deportistas de élite, que deben de haber sido sometidos a reconocimientos médicos exhaustivos mueren de forma súbita, debemos preguntarnos: ¿es posible prevenirla?.
Según el registro del estado español de Muerte Súbita en Deportistas, desde 1995 al 2006 se determinaron ciento ochenta casos de muerte súbita, con una abrumadora mayoría de varones, en varios tipos de deportes (fútbol, ciclismo, atletismo, fútbol sala, deportes de frontón y educación física). Las causa más frecuente, en mayores de 30 años, fue la cardiopatía isquémica (73,43%) y en los menores de 30, en cambio, la mayoría de fallecimientos fue de origen indeterminado (27,45%), que corresponde a la llamada muerte súbita cardíaca o arrítmica con corazón estructuralmente normal. Se ha demostrado que en muchos casos la alteración se encuentra a nivel molecular, en los canales de los electrólitos que determinan el impulso cardíaco (en todos ellos se han podido demostrar alteraciones con pruebas moleculares en los canales de sodio, de potasio o de calcio). Por tanto, dichos pacientes pudieran haber sido diagnosticados previamente, bien con estudios específicos (ECG, Holter, estudios electrofisiológicos) o bien con estudios genéticos, de los que se espera que sean capaces de detectar hasta el 80% de estas alteraciones.
Desde 1971, la legislación italiana exige a todos los atletas someterse a una evaluación clínica anual para obtener la aprobación para su participación en deportes competitivos. A partir de 1982 es obligatorio que los atletas de entre 12 y 35 años pasen por un screening, que incluyen un detallado historial clínico, exámenes físicos y un electrocardiograma; si en las pruebas se descubre un problema cardíaco se impide al paciente competir. Tras 20 años de seguimiento se ha determinado que dicho screening realizado antes del desarrollo de una actividad deportiva competitiva, ha contribuido a reducir en un 89% el número de estos fallecimientos entre los atletas.
Basándose en la experiencia italiana, la Sociedad Europea de Cardiología recomienda en un documento de consenso del 2005 la realización de una evaluación de todos los atletas jóvenes que vayan a realizar un deporte competitivo, que deberá incluir, al menos, una historia clínica, una exploración física y un ECG.
Si cualquiera de estos procedimientos resultara anormal se debería bien excluir al deportista del deporte si el diagnóstico es claro o realizar pruebas de mayor sensibilidad / especificidad que podrían incluir hasta el estudio genético.
De esta forma y aunque no es posible prevenir el 100% de los casos de muerte súbita de deportistas, si somos capaces de, en la mayoría de los casos con un simple estudio previo, disminuir de forma muy importante el número de jóvenes que año tras año fallecen por esta causa.
Dr.Javier Cortés Pérez
Cardiólogo
Hospital Internacional Medimar
Unidades relacionadas